TRATAMIENTOS TÉRMICOS PARA PIEZAS DE AUTOMOCIÓN

29 / 04 / 2020

Como todo sector industrial, el sector de la automoción va evolucionando y caminando hacia valores en alza como la seguridad del vehículo, la reducción del consumo o el respeto al medio ambiente.

Las restricciones medioambientales han hecho que los fabricantes busquen reducir el peso de sus vehículos, conseguir coches cada vez más ligeros que consuman menos y emitan menos CO2 a la atmósfera.

El acero en la carrocería

En la carrocería de un coche encontramos diferentes materiales como acero, aluminio, vidrio o plástico. Cada uno de ellos tiene unas características específicas y unas ventajas que los fabricantes aprovechan en aras de reducir el peso, aumentar la resistencia e incrementar la seguridad

En los últimos años se ha incrementado el uso del aluminio y el plástico en la fabricación del armazón del vehículo, pero el acero sigue representando un porcentaje importante del peso total de la carrocería.

Para aumentar la resistencia del acero empleado o conseguir un comportamiento determinado en caso de colisión, el acero inicial se somete a un proceso de tratamiento térmico (temple, revenido, normalizado… ) que lo transforma y lo optimiza para su uso con todas las garantías exigidas en el sector. 

El motor

Lo mismo ocurre si nos referimos al sistema de potencia, al motor del vehículo. Si se consigue incrementar su eficiencia energética, se logrará también reducir el consumo. En este caso, los tratamientos térmicos permitirán aumentar esa eficiencia energética reduciendo pérdidas por rozamiento. 

El sector de la automoción no es el único que se sirve de los tratamientos térmicos para optimizar sus piezas. Son muchos los diferentes sectores industriales que los utilizan. Si estás interesado en saber si en Mig trabajamos para tu sector, consúltanos